Aprender un idioma no es tan diferente de cualquier otra disciplina. Para convertirse en pianista hay que tocar el piano; para progresar en judo, es necesario entrenar constantemente; y un cocinero aprende cocinando. Con el japonés ocurre exactamente lo mismo: para aprenderlo de verdad, hay que acostumbrarse a pensar y comunicarse dentro de la lógica del propio idioma.

En Solami Kyoushitsu creemos en la filosofía de que “la práctica hace al maestro”. Por ello, en cada clase reservamos tiempo para utilizar activamente el japonés aprendido y ponerlo en práctica en situaciones reales de comunicación.

Además, realizamos actividades dinámicas y entretenidas relacionadas con la cultura japonesa e invitamos a hablantes nativos y personas con un alto nivel de japonés para crear un entorno más natural, motivador y lleno de estímulos de aprendizaje y conversación.